El León de Nemea

El mito que enfrenta a Hércules, semi dios, hijo del dios del Olimpo, Zeus y una humana; con el León de Nemea, es uno de los relatos más originales de la mitología griega. Sobre todo, teniendo en cuenta las remotas posibilidades que, en aquellos años, los griegos hayan logrado ver vivo un león.

Primer trabajo de Hércules, el León de Nemea

Derrotar al León de Nemea fue el primer desafío impuesto por Euristeo a Hércules, y forma parte del conjunto de leyendas que envuelve a este personaje, dotado con una fuerza sobrehumana que le permitió convertirse en el favorito de los humanos, que miraban con recelo a los dioses que habitaban e Olimpo.

Los 12 trabajos de Hércules

Hércules fue el producto de una infidelidad del dios del Olimpo, Zeus, quien adoptando la forma humana del esposo de Alcmena – reina humana y madre de Hércules – la dejo embarazada, sin que ésta supiera verdaderamente que el fruto de su vientre era producto de Zeus. Al poco tiempo, se supo que Alcmena estaba embarazada de gemelos.

Zeus había prometido que el niño que naciera en la fecha prevista del parto, bajo la casa de Perseo, sería nombrado rey. Hera, esposa del dios Zeus, enfurecida por la infidelidad de su esposo, se dispuso a retrasar el parto de los gemelos, para que la corona recayera sobre el primo de éstos, Euristeo. Para retrasar el parto, Hera, por medio de un encantamiento cerró sus propias piernas y se dispuso a demorar el parto por dos meses, pero fue engañada por una criada que dijo que ya se había producido el parto y así nacieron los gemelos, Hércules y su hermano Ificles.

Zeus, a pesar de encontrarse enfurecido con Hera por su actitud, no tuvo más remedio que cumplir su promesa y nombró a Euristeo rey de Micenas y a Hércules, rey de la fortaleza de Tirinto.

Hércules creció sano y dotado de una fuerza descomunal. Ya adulto, víctima de una provocación de Hera, tuvo un ataque de locura y mató a su esposa y sus dos hijos. Cuando pudo tomar conciencia de los hechos, se retiró a vivir en soledad en las montañas.

Fue el hermano de Hércules que lo convenció a éste para que visitara al Oráculo de Delfos para ver cómo podía lavar sus culpas. El oráculo le dijo a Hércules que debía presentarse ante Euristeo y aceptar los 12 trabajos que éste le impusiera y de esa forma podría reivindicarse.

Hércules y el León de Nemea

El primer trabajo: Matar al León de Nemea

Cuando Hércules se presentó ante Euristeo, el rey de Micenas le impuso 12 trabajos, convencido que el cualquiera de esas pruebas, Hércules no lograría salir con vida.

El primero de esos trabajos consistía en matar al León de Nemea. Un feroz animal que asolaba a toda la población, asesinando aldeanos, matando el ganado y destruyendo todo lo que a su paso se cruzaba.

El León de Nemea estaba dotado de una piel que era impenetrable ante el ataque de las armas, lo que lo convertía, prácticamente, en invencible. Hércules desconocía esta característica del animal y luego de pernoctar en la ciudad, partió a la cacería armado con arco, flechas, su espada de bronce y un garrote que él mismo había construido con una rama de olivo. Cuando Hércules estuvo frente a frente con el León de Nemea, le lanzó flechas, trató de atravesarlo con su espada y de golpearlo con el garrote, pero nada de esto produjo ningún efecto. El monstruo salió indemne ante cada ataque de Hércules.

Fue entonces que el héroe, elaboró un cuidadoso plan. Fue hasta la cueva que habitaba el León de Nemea, y sabiendo que ésta tenía dos entradas, taponó una de ellas y forzó a la bestia a entrar por la otra, quedando así acorralado y a merced de Hércules, quien, gracias a su enorme fuerza, estranguló al león hasta matarlo.

León de Nemea

Hércules cargó sobre sus hombros el cuerpo del León de Nemea y se dirigió hacia Micenas para mostrarlo a Euristeo. Al llegar a la ciudad, el rey entró en pánico y corrió a esconderse, luego dio la orden que Hércules no debía entrar a la ciudad y cada trofeo de sus trabajos debía exhibirlo desde las puertas de la ciudad. Así y todo, el trabajo no estaba concluido ya que Hércules debía despojar de la piel al animal.

La piel del León de Nemea

Con el cadáver del León de Nemea a sus pies, Hércules se dispuso a desollar al monstruo que había vencido. Hércules intentó, sin éxito, en numerosas oportunidades, despojar al León de Nemea de su piel, pero todos sus esfuerzos fueron infructuosos, no importaba que medio utilizara, la piel era verdaderamente impenetrable.

Cuando Hércules ya había perdido casi todas las esperanzas de completar con éxito su primer trabajo, recibió una ayuda divina. Fue Atenea, quien, disfrazada de bruja, se apareció ante el desesperanzado Hércules y le reveló un secreto. Atenea le dijo que la mejor manera de despojar al León de Nemea de su piel, era utilizando las propias garras del animal. Así Hércules pudo completar su primer trabajo.

Desde ese momento, Hércules lució orgulloso la piel del León de Nemea para cubrirse y su cabeza como yelmo, en cada uno de los siguientes trabajos que tuvo que enfrentar.

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