El Fauno

En el universo que componen los dioses de la mitología romana, uno de los que más ha destacado es Fauno, dios de la agricultura y de los pastores. A él se le atribuye la protección de los sembradíos y de los rebaños. Antes de la época de esplendor de la Antigua Roma, su pueblo, dedicado a la cría de ganado y a la siembra de granos, tributaba grandes devociones a este dios. Hijo de Picus y nieto de Saturno, se le atribuye a Fauno ser el padre de Latino, iniciador de este pueblo.

El Fauno
Carlos Mirante ( licencia)

La leyenda de Fauno

Este personaje de la mitología romana era portador de una extraña apariencia física, ya que tenía piernas, pies y cuernos de macho cabrío y unas prominentes y peludas orejas puntiagudas. Su aspecto llamaba la atención ya que contrastaba con la belleza del resto de los dioses. Cuenta la leyenda que, al nacer, Mercurio envolvió a Fauno en una piel y lo llevó al cielo para el divertimento de los dioses, a cambio de otorgarle la inmortalidad.

Fauno era un dios que padeció muchas desdichas y rechazos amorosos. Cuando él era joven se enamoró de una ninfa llamada Sírinix, pero ella siempre rechazo toda posibilidad de corresponder ese amor. Sin embargo, el no dejaba de perseguirla, tratando de conquistar el corazón de la ninfa. En cierta ocasión, el dios de los pastores se encontraba persiguiendo a la ninfa cerca del río Ladón y cuando estaba a punto de atraparla, los dioses se compadecieron de la bella Sírinex y la convirtieron en caña. Fauno quedó con el corazón destrozado y tomó dos tallos desiguales de esa caña, los unió en paralelo y construyó una flauta con la que compuso hermosas melodías, que acompañaban sus canciones. Hoy esa flauta es conocida como caramillo.

En el bosque donde habitaba, las ninfas se reunían para escucharlo cantar y ejecutar la caramilla. Entre canciones y reuniones que se realizaban en los frondosos bosques, Fauno terminó enamorándose de Pitis, una ninfa que sí correspondió al dios romano. Pero nuevamente, la suerte amorosa le iba a ser esquiva. Aquilón, dios romano del viento estaba también enamorado de Pitis, pero el corazón de la ninfa le pertenecía a Fauno. Aquilón no lograba entender como ella podía amar a un ser de aspecto desagradable y en un arranque de locura, tomó a la ninfa y la arrojó por un acantilado. Los dioses al ver el trágico desenlace que tendría la situación, decidieron convertir a Pitis en un pino y consagrarlo a Fauno.

Cansado de tantas desgracias amorosas, decidió renunciar a todo y se alistó en el ejercito de Baco para ir a pelear a la India, donde se destacó como estratega militar.

Fauno, mitología
Carlos Mirante ( licencia)

Otras historias de Fauno

Cuenta la leyenda que, en cierta ocasión, Numa Pompelio, quien era el segundo rey de Roma, convocó a Fauno y a su padre, Picus, mediante engaños, a disfrutar de una velada en el palacio. El oscuro objetivo del rey era emborrachar a estos dioses para que le revelaran el secreto de cómo invocar a Júpiter, principal deidad romana y un equivalente a Zeus. Finalmente, Fauno y Picus – considerado dios del bosque y representado con la imagen de un pájaro carpintero – accedieron al pedido del rey.

Además de rol como dios de la agricultura y protector del ganado, era considerado un dios profético. Sus oráculos eran buscados por todos aquellos que deseaban conocer el futuro, y Fauno daba sus profecías cantando en versos saturnianos.

Mitología romana y griega

Fauno posee su equivalente en la mitología griega, es el dios Pan, a quien se le había asignado la tarea de proteger al ganado. Sin embargo, por su apariencia física es confundido con los sátiros. Estos seres habitaban los bosques y eran poseedores una personalidad despreocupada, cruel y lasciva. Su existencia estaba dominada por sus apetitos sexuales incontrolables. Por eso podía vérselos rodeados de ninfas o persiguiendo a ellas. No obstante, nada tiene que ver el carácter apacible y creativo de Fauno, con estos seres mitológicos griegos.

El Fauno en la actualidad

Numerosas obras de la literatura universal han contado con Fauno como personaje, pero es el cine quien le ha dado un protagonismo destacado en numerosas películas de distintos géneros. Es recordado el personaje del Señor Tummus – una representación de Fauno – en “El León, La Bruja y El Ropero” de la saga “Las Crónicas de Narnia”.

Otra mención destacada es la conocida producción hispano mexicana, del director Guillermo del Toro, “El Laberinto del Fauno”. Ambientada en las postrimerías de la guerra civil española, y que relata las vivencias de Ofelia, una niña de 13 años, quien, en un sueño, es advertida por Fauno que ella en realidad es una princesa y para demostrarlo deberá pasar por una serie de pruebas.

Fauno, un dios que nació de los más profundo de las creencias populares de los pueblos que dieron origen a Roma, llega hasta hoy, ocupando un lugar destacado en fábulas y leyendas.

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