Polifemo

La mitología griega tiene en Polifemo al más reconocido de los cíclopes. Hijo de Poseidón y de una ninfa, este personaje aparece retratado en numerosos relatos míticos. Era representando como un gigante de barba muy prominente, largos cabellos y un solo ojo en su frente, su aspecto era bestial y su sola presencia inspiraba temor. Era de carácter irascible, el resto de los cíclopes le seguían por ser el hijo del dios Poseidón.

Polifemo , Galatea y Ulíses
photo credit: The blinding of the drunken Cyclops Polyphemus by Odysseus and three of his companions, Sperlonga museum via photopin (license)

Polifemo y Odiseo

La Odisea es uno de los libros del poeta griego Homero, en él se relata las diversas peripecias que debió atravesar Odiseo – Ulises – en su regreso a casa tras 10 años de batallas durante la Guerra de Troya. Fueron tantas las dificultades que Odiseo y sus hombres debieron soportar que tardaron otros 10 años en llegar a destino.

En cierta ocasión, el barco que trasladaba a Odiseo y su tripulación atracó en una solitaria isla y todos bajaron a buscar provisiones, aprovecharon una cueva para poder descansar y antes que pudieran darse cuenta, fueron atrapados por Polifemo, que había enfurecido por sentirse invadido por estos pequeños seres.

Polifemo tomó prisioneros a Odiseo y todos sus hombres y los llevó a su cueva donde, uno a uno comenzó a comerlos, en un acto bestial de antropofagia. Los hombres de Odiseo comenzaron a tramar la forma de escapar del horrible destino que le esperaba a cada uno de ellos.

Odiseo que se destacaba del resto por su gran astucia e inteligencia, urdió un plan que les permitiera huir de las garras del cíclope. Un día, Odiseo convenció a Polifemo que sus comidas sabrían mucho mejor con vino, el monstruoso captor de Odiseo y sus hombres desconocía el proceso de elaboración del vino y Ulises lo convenció para que él, junto a sus compañeros, elaboraran vino para Polifemo.

Odiseo, junto a sus hombres, comenzaron a pisar las uvas para elaborar el vino, mientras Polifemo miraba entusiasmado el proceso. Cuando el vino estuvo listo, Odiseo le dio de probar una copa al gigante, que quedó encantado. Cuando le preguntó a Odiseo cuál era su nombre, el héroe de Troya le respondió Outis, que quiere decir Nadie.

Una noche, mientras Polifemo se comía a uno de los hombres de la tripulación, comenzó a beber el vino que le habían preparado, hasta que estuvo completamente borracho y se quedó dormido. En ese momento, Odiseo aprovechó para clavarle un hierro caliente en el único ojo de Polifemo. El gigante se despertó furioso, dolorido y ciego y comenzó a gritar “Nadie me ha herido”, el resto de los cíclopes de la isla pensaron que había enloquecido y no le prestaron ayuda.

Así, completamente ciego, sacó a pastar sus ovejas y Odiseo con sus compañeros se ataron a, cada uno de ellos, al vientre de las ovejas. Así lograron llegar hasta la costa y abordar el barco para huir de la isla. Antes de irse el guerrero le gritó a Polifemo “Odiseo te ha herido”, pero nada pudo hacer el gigante, que se quedó en la playa profiriendo gritos de furia.

Polifemo
photo credit: mosaic at the Villa Romana del Casale via photopin (license)

Polifemo se enamora de Galatea

Otro de los relatos de la mitología griega, que tiene como protagonista al cíclope Polifemo, es el que habla de su amor por una ninfa llamada Galatea. Ésta era hija de Nereo y de una ninfa marina de gran belleza. Galatea había heredado la hermosura de su madre. Virtuosa, de tez blanca y dotada de un gran encanto.

Así fue que, al verla, se enamoró perdidamente de ella y comenzó a perseguirla para lograr su amor. La joven, al conocer al cíclope, se sintió espantada por al aspecto brutal y los modales de Polifemo. Esto encolerizó aún más al gigante, por lo que su amor por Galatea se volvió más enfermizo.

El corazón de Galatea pertenecía al joven Acis y, juntos disfrutaban a diario del amor que los unía. En cierta ocasión, los jóvenes amantes se encontraban descansando junto al mar cuando fueron descubiertos por Polifemo. El bestial cíclope, preso de la indignación, tomó una roca y la arrojó sobre Acis, quien murió aplastado. Galatea corrió en auxilio de su amado y desconsolada comenzó a llorar junto al cuerpo inerte de Acis. Galatea prometió que siempre estarían juntos y fue en ese momento que sus lágrimas se juntaron con la sangre del joven y fue de esa manera que nació un caudaloso río nació para perpetuar el amor.

Otros relatos hablan que Polifemo logró poseer a Galatea y de esta unión nacieron tres hijos: Celto, Gálata e Ilirio. Estos tres hijos de Polifemo y Galatea dieron origen a los pueblos celtas, galátas e ilirios.

En la literatura universal

Además de la célebre obra de Homero, La Odisea, Polifemo ha sido retratado en otras obras de la literatura universal. La más conocida de ellas es La Fábula de Polifemo y Galatea, del reconocido escritor español del siglo XVII, Luis de Góngora.

En el drama satírico de Eurípides, conocido como El Cíclope. El autor narra de manera humorística la vida del cíclope, de quien se burla, atribuyéndole conductas homosexuales.

Quizás te interese

Comparte este artículo

No comment Add yours.


Add your comment

Your email address will not be published.

Acepto Política de Privacidad