El mito de Osiris

La mitología egipcia cuenta con relatos fascinantes, todos ellos profundamente elaborados, que siguen una directriz muy clara acerca de los objetivos que deben cumplir cada uno de esos relatos. Tal vez el más importante es el que se conoce como el mito de Osiris. En él están expresadas las principales concepciones y creencias en las que se asentaba la religión y las pautas morales de los antiguos egipcios. El mito de Osiris se remonta a 25 siglos antes de nuestra era, es muy antiguo, y posiblemente, haya estado inspirado en relatos provenientes de la prehistoria de Egipto. El mito de Osiris es, por lo tanto, la piedra basal de donde parten todos los demás relatos de la mitología egipcia.

El mito de Osiris

Osiris, Seth y Horus. El comienzo del mito

Según las antiguas tradiciones egipcias, Osiris era un rey egipcio en las épocas más primitivas de este pueblo. En una puja de poder, fue asesinado por su hermano Seth quien terminó usurpando el trono de Egipto.

Isis, esposa de Osiris, recuperó el cuerpo del soberano asesinado y mediante conjuros en invocaciones a los dioses, trajo a su esposo del más allá para poder concebir un hijo de él que le disputar el poder a Seth.

Según algunos relatos, Seth habría cortado en pedazos el cuerpo de Osiris y lo esparció por todo el territorio. Isis se vio en la tarea de restaurarlo para poder traerlo a la vida nuevamente.

Las razones del enfrentamiento entre Osiris y Seth no están claras, aún para aquellos que han profundizado sus estudios sobre la mitología egipcia. En la antigüedad, los escribas egipcios consideraban que las palabras condicionaban de manera decisiva los actos humanos, por ello trataban de escribir en forma indirecta o metafórica, todos aquellos actos negativos, en especial los vinculados a la muerte de Osiris.

Algunos relatos hacen referencia a que Osiris habría mantenido una relación secreta con Neftis, esposa de Seth.

El mito de Osiris

Los antiguos textos egipcios, hallados en las pirámides, en vasijas y en sarcófagos dan pocas referencias al reinado de Osiris, sin embargo, es claro que toda referencia hacia él para poner de manifiesto la monarquía justa, el poder de dar la vida y el mantenimiento de un orden natural. Por el contrario, Seth es la representación de la violencia y el caos. El enfrentamiento entre Osiris y Seth es la más clara representación gráfica del combate entre el orden y el desorden.

Luego de la muerte de Osiris, su esposa Isis y Neftis se dedicaron a buscar el cadáver para poder traerlo nuevamente a la vida. Todo el ritual que las 2 diosas realizaron, se vinculan con la posterior dedicación, por parte de los egipcios, al embalsamamiento y la momificación para evitar todo el proceso de decaimiento corporal que sigue a la muerte.

En las tradiciones egipcias, ambas diosas son representadas en forma de milanos o de halcones. Posiblemente esto se deba a que éstas son aves carroñeras que recorren grandes distancias en busca de carne muerta y la tarea de ambas fue la recuperar los restos esparcidos de Osiris.

La restauración de Osiris, llevada a cabo con la ayuda de otros dioses, fue transitoria y sólo lo necesaria para que Isis pudiera concebir un hijo de él. Luego de esto, Osiris comenzó a reinar en el Duat, el reino misterioso de los muertos.

El nacimiento de Horus

De la unión póstuma entre Isis y Osiris, la diosa va a dar a luz a Horus, hijo de ambos. Los antiguos relatos dan cuenta que para evitar que Seth se cobrara la vida de Horus, Isis se escondió en un matorral de papiros, donde dio a luz a su hijo Horus a quien mantuvo escondido y amamanto en el matorral. Este hecho es simbólicamente importante en la mitología egipcia, el lugar de nacimiento del hijo de Isis se lo denomina el “Nido de Horus” y está presente en todo el arte de Egipto.

El desenvolvimiento de los acontecimientos, luego del nacimiento de Horus, son una parte importante del mito de Osiris ya que Horus es la forma en que el gobernante asesinado vuelve.

Horus fue un niño vulnerable y de una salud delicada, rodeado de maldad y por ello, la mitología trata de exaltar cada uno de los hechizos a los que tuvo que ser sometido el niño para combatir enfermedades, picaduras de escorpión y otros padecimientos. A cada enfermedad se le correspondía un hechizo diferente y pasó a formar parte de las tradiciones.

Horus enfrenta a Seth

El punto más elevado del mito de Osiris es el enfrentamiento entre Horus, hijo de Osiris y su tío y ocupante del trono, Seth. La batalla entre ambos, en ciertas ocasiones adquiere ribetes violentos, pero en realidad se trata de un “juicio de valor” ante un tribunal constituido por deidades. El conflicto se resolverá con el triunfo de Horus sobre Seth.

En este enfrentamiento quedan expuestas las grandes dicotomías que la mitología egipcia quería poner de manifiesto, dentro de sus principios morales. El bien contra el mal, el orden y el desorden, la vida, la muerte y la resurrección. El culto a los muertos. Todo esto estará presente en el arte de Egipto y pone de manifiesto que el mito de Osiris es un verdadero compendio de los valores y normas de conducta que se pretendían transmitir.

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